Fabes de la Granja, chorizo, morcilla y lacón. Un plato que nació en Asturias y alimentó generaciones enteras.
Descubre su historia
La fabada asturiana es, sin discusión, el plato más representativo de la gastronomía del Principado de Asturias. Aunque sus orígenes exactos son difíciles de precisar, las primeras referencias escritas aparecen en el siglo XVIII, consolidándose durante el XIX como un plato fundamental de la cocina asturiana.
El ingrediente clave son las fabes de la Granja, una variedad de alubia blanca, grande y mantecosa, cultivada en Asturias y protegida bajo la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Faba Asturiana desde 1990. Su textura cremosa y su capacidad para absorber los sabores del compango la hacen insustituible.
El compango —chorizo, morcilla, lacón y tocino— es el alma del guiso. Cada pieza aporta su carácter: el chorizo su pimentón ahumado, la morcilla su dulzor especiado, el lacón su textura y el tocino su untuosidad.
Lo que nació como un plato humilde y energético para campesinos y trabajadores del campo asturiano se ha convertido en un emblema nacional, comparable al cassoulet francés o la feijoada brasileña. Hoy se sirve en los mejores restaurantes de España y del mundo.
"La fabada es el plato que mejor representa el alma de Asturias: generosa, reconfortante y honesta."
La clave está en las fabes. Deben ser Faba Asturiana con IGP, de la variedad Granja. El remojo debe ser de al menos 10-12 horas en agua fría. Nunca añadir sal hasta el final de la cocción.
Pon las fabes en remojo durante 12 horas en agua fría. Utiliza abundante agua ya que las fabes duplicarán su tamaño.
Desala el lacón sumergiéndolo en agua durante unas horas. Prepara los chorizos y morcillas pinchándolos ligeramente.
Coloca las fabes escurridas en una olla con agua fría que las cubra. Lleva a ebullición a fuego medio y espuma las impurezas que suban a la superficie.
Incorpora el chorizo, la morcilla, el lacón, el tocino, el azafrán y la hoja de laurel. Baja el fuego al mínimo y cocina lentamente durante 2-3 horas.
Durante la cocción, corta la ebullición añadiendo un chorro de agua fría 2-3 veces. Esto hace que las fabes queden más cremosas y tiernas.
Retira del fuego y deja reposar al menos 30 minutos. Sirve las fabes en plato hondo con el compango cortado por encima.
Clásica
La receta original con compango completo: chorizo, morcilla, lacón y tocino. El plato tal como se ha cocinado durante siglos en las cocinas asturianas.
Marinera
Versión costera que combina fabes con almejas de la ría. Un maridaje entre la tierra y el mar que refleja la dualidad del paisaje asturiano.
Montañera
Variante de caza con carne de jabalí en lugar de cerdo. Sabor intenso y profundo propio de la montaña asturiana.
Gourmet
Fabes cremosas con centollo desmigado, alta cocina asturiana. Un plato de celebración que eleva las humildes fabes a categoría gourmet.
Moderna
Adaptación sin compango, con verduras de temporada y pimentón ahumado. Respeta la esencia del plato adaptándola a nuevos tiempos.
Otoñal
Combinación de fabes con boletus y setas de temporada del bosque asturiano. El otoño en un plato.
El concurso de referencia de la fabada asturiana, organizado desde 2011 por el Ayuntamiento de Villaviciosa y la empresa de eventos gastronómicos Gustatio. Cada año, decenas de restaurantes de toda España compiten en una cata a ciegas ante un jurado de chefs con estrellas Michelin. La gran final se celebra en Villaviciosa.
Desde su primera edición en 2011, el concurso ha premiado a restaurantes de toda Asturias. Durante las primeras diez ediciones, el galardón nunca salió del Principado, consolidando Villaviciosa como la capital mundial de la fabada.
Casa Gerardo — Prendes, Asturias
Cinco generaciones al frente del restaurante más antiguo de Asturias (desde 1882). Su fabada es un referente absoluto, elaborada con fabes de la Granja cultivadas en su propia finca y un compango artesanal seleccionado a mano.
Casa Marcial — Arriondas, Asturias
Con dos estrellas Michelin, Nacho Manzano ha llevado la cocina asturiana a lo más alto de la gastronomía mundial. Su interpretación de la fabada combina técnica moderna con el respeto absoluto por la receta tradicional.
El Llar de Viri — Avilés, Asturias
Conocido como uno de los mejores fabaderos de Asturias, Virgilio Suárez ha dedicado su vida a perfeccionar la fabada tradicional. Su secreto: paciencia, producto excepcional y fuego lento durante horas.